2/2/09

Ella, la lluvia.

Algunas tardes cuando el sol cansado de calentar nuestros fríos corazones, decide no asomarse en lo alto y darse vacaciones y veranear con alguna Luna,una inusual lluvia con forma de mujer hace su aparición y seduce a cual hombre añore compañía. El mar se torna bravo, las sirenas huyen, las bahías se bañan con densas neblinas, las nubes se tornan grises y un turbio canto se oye en el viento que te invita a ser parte del la inmensidad. Todo parece gustarte, sin embargo tu tiempo se termina.

1 comentario:

VERDE dijo...

El mar que embriaga.